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foto:
MARCOS SÁNCHEZ |
"Más de un centenar de vigueses han sufrido
acoso laboral sistemático" |
"Más de un centenar de vigueses han sufrido
acoso laboral sistemático"
Los acosados sufren secuelas psicológicas y nunca se recuperan del todo de
la estrategia seguida para propiciar su salida del trabajo
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En Galicia apenas se ganan el 2% de las demandas judiciales
(Firma:
Luis Carlos Llera | Lugar:
Vigo)
Más de un centenar
de vigueses han sufrido un fuerte acoso laboral que les ha llevado a
contraer enfermedades y perder el puesto de trabajo, según datos de
Eva Ventín, que ha sido nombrada presidenta de la asociación local
contra el mobbing y secretaria autonómica de Agacamt, la Asociación
Galega contra o Acoso Laboral no Traballo.
Ventín señala que, en realidad, el número de casos es mucho mayor
porque muchas personas no denuncian lo que está ocurriendo por miedo
a perder su trabajo, pero «ou acaban perdendo igual y resentíndose
na saúde con secuelas de por vida, xa que o que sufre acoso laboral
non se recupera nunca totalmente».
Para que una situación se considere mobbing debe tratarse de
violencia extrema ejercida de modo sistemático y recurrente al menos
una vez por semana durante seis meses, con el objetivo de lograr la
destrucción del trabajador o directivo y propiciar su salida de la
organización.
La primera manifestación de acoso suele consistir en hacer objeto a
la víctima de críticas sistemáticas feroces e injustificadas
respecto a su trabajo. A partir de ese momento comienza la
persecución sistemática por parte de superiores, compañeros e
incluso subordinados, dirigida a denigrar la imagen pública del
trabajador mediante calumnias, rumores, mentiras interesadas burlas
y motes.
Existen situaciones de mobbing de superior a inferior pero también
al revés, cuando aparece un nuevo jefe o jefa en la empresa que no
es del agrado de la camarilla de subordinados.
El grupo que acosa tiende a culpabilizar a la víctima de lo que
ocurre, con frases como «ella se lo buscó...», «tiene que cambiar».
De esta manera la víctima entra en una espiral de deterioro y
aislamiento y sufre devastadoras consecuencias en su salud física y
psíquica, que le lleva a una sucesión de bajas laborales que son
perversamente empleadas por el acosador como argumento para
incrementar la mala imagen pública de la víctima.
La solidaridad puede detener el acoso moral. Combatir el mobbing es
el objetivo de la asociación que preside Eva Ventín, que ha
sustituido en el cargo a Isabel Penedo, funcionaria de O Porriño que
trabajó durante 16 años en la secretaría de la alcaldía hasta que
fue defenestrada. Los tribunales le han dado la razón.
En Galicia
apenas se ganan el 2% de las demandas judiciales
09/05/2006
Eva Ventín es diplomada en
relaciones laborales y estuvo vinculada a la INTG, uno de los dos sindicatos que
dieron lugar a la CIG. Tras la fusión entró a formar parte del Forga. Ventín
asegura que, cuando se produjo el cambio de gobierno en la CIG comenzó a sufrir
acoso en el Forga por parte «dalgúns da UPG» que empezaron a ningunearla. A
consecuencia de ello sufrió una depresión y, al final, acabó teniéndose que
marchar de la organización.
Ventín no llegó a presentar ninguna demanda judicial contra el sindicato. En
Galicia son escasas las demandas de este tipo porque apenas un 2% de los
acosados han ganado sus casos frente a un 30% de media en las victorias
judiciales en otras comunidades autónomas.
La asociación contra el acoso laboral utiliza como sede en Vigo una de las
oficinas del Espacio Sofros, en la calle Ecuador 20 y atiende a las personas que
se sienten víctimas del mobbing con cita previa.
www.lavozdegalicia.es/ed_vigo/noticia.jsp?CAT=111&TEXTO=4754786
09/05/2006 - Más de un centenar de vigueses han sufrido acoso
laboral sistemático
La Voz de Galicia (Firma:
Luis Carlos Llera | Lugar: vigo)
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