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"Tiranía
en tiempos de crisis " |
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18-febrero-2008-
ADN
Las cuentas empresariales generan nervios.
Las malas cuentas, más. Y la actual situación
económica apunta a mucho nerviosismo. Ante esta situación, las
asociaciones de ayuda a las víctimas de acoso laboral se muestran
temerosas.
Entre ellas, la Asociación Gallega contra el Acoso
Moral en el Trabajo (AGACAMT), con sede en Vigo. Su presidenta, Eva
Ventín, advierte del riesgo de que la desaceleración económica dé lugar a un
aumento de casos de mobbing, puesto que este tipo de prácticas "a veces se
utilizan como herramienta de despido barato".
La responsable del colectivo cree que algunas
empresas verán este menor crecimiento de la economía como "una excusa"
para recortar sus plantillas, por lo que, en algún caso, las prácticas de
acoso, que provocan un deterioro en la salud de quien las padece, servirán
para forzar la salida de personas que "muchas veces abandonan el trabajo
sin reclamar sus derechos".
El pasado año, en Galicia se presentaron un total
de 109 denuncias por acoso laboral ante la Inspección de Trabajo,14 más
que en 2006, lo que supone un aumento cercano al15%.
Sin embargo, Ventín destaca que hasta la sede
central de su colectivo, en Vigo, llegan "dos o tres casos ala semana, de
las que a lo mejor una resulta no ser mobbing al tratarse de un conflicto
laboral puntual".
LA MAYORÍA SE DESCONOCEN
Aunque estas cifras resultan alarmantes de por sí,
desde la asociación avisan de que "la mayoría de los casos están ocultas"
ya que el poco éxito en los procesos administrativos y judiciales, que
radica en la dificultad de encontrar pruebas, "desalienta" a las víctimas.
Aún así, aseguran que en la comunidad, donde "sólo
el10% de los dictámenes son favorables, frente al 30% español", existen
sentencias que consideran el acoso moral en el trabajo como un accidente
laboral. Además, "el juez puede extinguir el contrato y se podrá dar una
indemnización equivalente aun despido improcedente", revela Eva Ventín.
EL APUNTE
Faltan especialistas y formación jurídica
La dificultad de recabar pruebas dificulta los casos para las víctimas.
Por eso AGACAMT pide una mayor formación para juristas expertos en
relaciones laborales inspectores de trabajo y psicoterapeutas. "En Galicia
hoy no hay especialistas en acoso" lamenta Eva Ventín que reclama la
creación de un observatorio de carácter autonómico.
LOS HOMBRES AGUANTAN MÁS POR NO ADMITIRLO
El acoso laboral es una práctica que implica una frecuencia en la
hostilidad que pueden ser insultos y amenazas personales o incluso actos
"sutiles" apenas perceptibles. El mobbing se ejecuta en base a "un plan"
con el objetivo de que la víctima abandone la empresa.
Con su conducta el acosador debilita a su víctima de forma psicológica
e incluso le causa enfermedades por lo que la persona comienza a alternar
bajas laborales con periodos de trabajo o incluso abandona la empresa
Según destaca Ventín el momento de la baja a veces "sólo sirve para
demorar el problema".
A las víctimas les cuesta reconocer su situación: "Las mujeres suelen
aguantar un año y medio pero en el caso de los hombres suelen estar unos
dos años porque son más reticentes a admitir lo que les pasa".
Sus consecuencias pueden ser psicológicamente irreparables" puesto que
en la mayoría de casos se dan cuadros depresivos de ansiedad "e incluso
suicidios". Además repercute en el físico.
18-febrero-2008-
fuente ADN
http://www.adn.es/local/vigo/20080218/NWS-0294-Tirania-tiempos-crisis.html
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